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Cómo reducir su riesgo para la enfermedad cardiaca y el cáncer

La American Heart Association (AHA) hizo una sorprendente declaración este mes: Casi la mitad de los adultos estadounidenses están viviendo con alguna forma de enfermedad cardiovascular. La conclusión fue basada en un nuevo informe publicado en la revista Circulation de la AHA, la cual ofrece un vistazo a la salud del país cada mes de febrero (El Mes del Corazón).

Esta declaración por la AHA ha puesto aún más atención en la enfermedad cardiaca, la cual sigue siendo el asesino número 1 de todos los estadounidenses, que cobró más de 840,000 vidas en el 2016. El cáncer es el asesino número 2. Sin embargo, la American Cancer Society anunció el mes pasado que un declive constante a través de los pasados 25 años ha resultado en una rebaja de un 27 por ciento en la tasa general de muertes por cáncer en los Estados Unidos, lo que significa que hubieron aproximadamente 2.6 millones menos muertes por cáncer entre el 1991 y el 2016.

El declive en las tasas de muerte tanto para la enfermedad cardiaca como para el cáncer, se debe en gran parte a la reducción del tabaquismo y a los avances en la detección temprana y el tratamiento. Sin embargo, estas tasas son aún demasiado altas ya que muchos factores de riesgo tanto para la enfermedad cardiaca y para el cáncer aún son modificables.

La American Heart Association está intensificando su campaña para educar a los adultos estadounidenses acerca de su habilidad para controlar los factores de riesgo para la enfermedad cardiaca, los ataques cardiacos y los infartos cerebrales. La organización le llama su plan “Life’s Simple 7”. Este cubre siete áreas claves de la prevención: el control de la presión sanguínea, el control del colesterol, la reducción de los niveles de glucosa en la sangre, hacer ejercicios regularmente, comer saludablemente, el manejo del peso y no fumar.

A fin de cuentas, el descubrimiento de que un 48 por ciento de la población, o 121.5 millones de personas para el año 2016, tienen algún tipo de enfermedad cardiaca, ha sido influenciado por las directrices más estrictas para la presión sanguínea anunciadas en el 2017. Eso fue cuando la AHA y el American College of Cardiology bajaron el nivel saludable aceptable de la presión sanguínea de 140/90 mm Hg a 130/80 mm Hg.

En general, la enfermedad cardiovascular comprende la enfermedad de las arterias coronarias (el estrechamiento de las arterias), la insuficiencia cardiaca, los infartos cerebrales y la presión alta. Si se excluye la presión alta, la prevalencia de enfermedad cardiaca entre los adultos estadounidenses es de un 9 por ciento (24.3 millones de personas para el 2016).

Los estilos de vida saludables y la prevención del cáncer

Un nuevo estudio tras otro está encontrando que los factores de estilo de vida saludable también pueden prevenir muchos tipos de cáncer. En particular, la obesidad ahora está vinculada con varios cánceres incluyendo del endometrio, la vesícula, los riñones, el mieloma múltiple, el cáncer pancreático y los cánceres colorrectales. Además, los adultos jóvenes están viendo aumentos en las tasas de estos cánceres vinculados con la obesidad.

“Nos hemos dado cuenta de que si alguien tiene un estilo de vida ideal con relación a la nutrición, la actividad física, el no fumar, el peso ideal y el control de la presión sanguínea, el colesterol y el azúcar en la sangre, entonces se puede reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad cardiaca por casi un 90 por ciento sobre un período subsiguiente de 10 años”, dijo Theodore Feldman, M.D. [1], director médico de prevención y salud comunitaria en Miami Cardiac & Vascular Institute [2] de Baptist Health South Florida.

El Dr. Feldman enfatiza que los estilos de vida saludables se ven más y más vinculados con un riesgo más bajo para el cáncer.

“Interesantemente”, añade él, “esas mismas siete métricas, que han sido llamadas ‘Life’s Simple 7’ por la American Heart Association, han estado asociadas en una variedad de estudios, no solamente con la posibilidad de reducir la probabilidad de desarrollar la enfermedad cardiaca, pero también con la reducción en las tasas de muchos tipos de cáncer – así como también diabetes, obesidad y enfermedad pulmonar crónica – por un 50 a un 80 por ciento”.

Más y más ensayos clínicos están confirmando el papel que desempeña el peso de una persona en el crecimiento de las células cancerosas. Jane Mendez, M.D. [3], jefa de cirugía del seno de Miami Cancer Institute [4], explica el vínculo entre las células de grasa y el aumento en el riesgo para el cáncer de seno.

La Dra. Mendez le recuerda a sus pacientes el significado de mantener un peso ideal y de mantener una rutina de ejercicio regular.

“Por eso es tan importante hacer ejercicios como una medida de prevención cuando se enfrenta el cáncer de seno porque existe un vínculo absoluto entre las dos cosas (tener sobrepeso y el cáncer de seno)”, dice ella.

Life’s Simple 7
He aquí un resumen de “Life’s Simple 7” [5] de la American Heart Association:

Maneje la presión sanguínea

La presión alta es un factor de riesgo principal para la enfermedad cardiaca y para los infartos cerebrales. Cuando la presión se mantiene dentro de los niveles saludables, se reduce la presión en el corazón, las arterias y los riñones, lo cual le mantiene saludable por más tiempo. Aprenda a manejar su presión sanguínea.

Controle el colesterol
El colesterol alto contribuye a la placa, la cual puede obstruir las arterias y causar la enfermedad cardiaca y los infartos cerebrales. Cuando se controla el colesterol, se le da a las arterias la mejor oportunidad de permanecer libres de obstrucciones. Aprenda cómo manejar su colesterol. 

Reduzca el azúcar en la sangre
La mayoría de los alimentos que consumimos se convierten en glucosa (o azúcar) que nuestros cuerpos utilizan para producir energía. Con el tiempo, los altos niveles de azúcar en la sangre pueden hacerle daño a su corazón, sus riñones, sus ojos y sus nervios. Aprenda cómo reducir sus niveles de azúcar en la sangre.

Póngase activo
Vivir una vida activa es uno de los regalos más preciados que usted se puede dar a sí mismo y a las personas que ama. En términos simples, la actividad física aumenta su calidad y su cantidad de vida. Aprenda cómo ponerse activo y cómo moverse más.

Coma más saludablemente
Una dieta saludable es una de sus mejores armas para combatir la enfermedad cardiovascular. Cuando usted consume una dieta saludable para el corazón, usted mejora sus probabilidades de sentirse bien y de mantenerse saludable ¡de por vida! Aprenda cómo comer más saludablemente.

Baje de peso
Cuando usted se libra de la grasa adicional y de las libras innecesarias, usted reduce la carga para su corazón, sus pulmones, sus vasos sanguíneos y su esqueleto. Se da a sí mismo el regalo de una vida activa, reduce su presión sanguínea y eso le ayuda a sentirse mejor. Aprenda cómo perder o manejar su peso.

Deje de fumar
Los fumadores de cigarrillos tienen un riesgo más alto de desarrollar la enfermedad cardiovascular y un riesgo mucho más alto de desarrollar cáncer del pulmón y otros tipos de cáncer. Si usted fuma, abandonar el hábito es lo mejor que puede hacer por su salud.