Cómo recuperarse con seguridad después de un embarazo de alto riesgo

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Publicado

31 de enero de 2018


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Una campaña para empoderar a los pacientes está recibiendo un empuje adicional ahora que Serena Williams está revelando públicamente la complicación potencialmente mortal que desarrolló después de dar a luz a su hija.

La famosa tenista profesional y madre primeriza ha hablado mucho acerca de haber tenido que insistir en recibir pruebas y tratamiento para una embolia pulmonar, una condición que ella sintió estaba comenzando a experimentar. Su historia está sacando a relucir los embarazos de alto riesgo e instando a las personas a que hablen con sus médicos si algo no se siente normal.

“Los cambios anatómicos en los cuerpos de las mujeres durante el embarazo pueden aumentar el riesgo para varias condiciones médicas, incluyendo el desarrollo de coágulos de sangre”, dijo Ellen Schwartzbard, M.D. obstetra y ginecóloga con Baptist Health Medical Group. “Un aumento en el volumen de sangre durante el embarazo y los cambios hormonales, pueden causar que los coágulos se formen más fácilmente. Además, con el peso del bebé comprimiendo la vena principal del abdomen y por no estar tan móvil como de costumbre, se puede ver afectado el flujo de la sangre.

El día después de haber dado a luz a su hija por cesárea, Serena sintió que le faltaba el aire y se lo dijo a su enfermera. Las dificultades para respirar o la falta de aire son señales de advertencia para una embolia pulmonar – una condición potencialmente mortal que bloquea las arterias de los pulmones. Luego de insistir que necesitaba atención medica de inmediato, una prueba confirmó que Serena tenía coágulos de sangre en sus pulmones.

Esto no significa que todas las mujeres embarazadas tengan que preocuparse acerca de desarrollar un coágulo de sangre o una embolia pulmonar, añade la Dra. Schwartzbard.

“Los factores genéticos son importantes cuando se evalúa a una paciente para un embarazo de alto riesgo”, dijo la Dra. Schwartzbard. “Uno de los factores de riesgo más importantes en el desarrollo de los coágulos de sangre, es haberlos tenido anteriormente, como fue el caso de Serena”.

Además, no todas las mujeres que han experimentado falta de aire están desarrollando coágulos de sangre, advierte la Dra. Schwartzbard.

La falta de aire puede ser un síntoma común a través del embarazo por varias razones. Durante el primer trimestre, el cuerpo de una mujer se está adaptando a los cambios en los niveles hormonales y está trabajando más para suplirle oxígeno al feto. A medida que progresa el embarazo, el tamaño del bebé en crecimiento puede oprimirle los pulmones y el diafragma a una mujer y hacerle más difícil la respiración.

El embarazo de por sí, puede presentar múltiples riesgos médicos, dice la Dra. Schwartzbard. Las complicaciones durante el embarazo o el alumbramiento afectan a más de 50,000 mujeres cada año, según los Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU. (CDC por sus siglas en inglés).

“Siempre se debe tener conciencia de los cambios que está experimentando el cuerpo e informar a su médico sobre cualquier tipo de incomodidad”, enfatiza ella.

El refrán de conocer nuestros propios cuerpos le vino bien a Serena y también es un importante mensaje.

“Si hay algo que se siente distinto a como se sentía anteriormente, siempre comuníqueselo a su médico”, dijo la Dra. Schwartzbard. “Sea vigilante, especialmente cuando se trata de los embarazos. No pase por alto lo que puede resultar ser un serio problema”.