Como la Depresión impacta a las personas con enfermedad del Corazón

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Publicado

12 de abril de 2018


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Alrededor de una de cada cinco personas con enfermedad del Corazón sufre de depresión. Y aquellos con ambas condiciones, son más propensos a ser hospitalizados, usar las salas de emergencia y gastar más en atención médica, al ser comparados con pacientes cardiovasculares sin depresión, de acuerdo a la primera investigación preliminar presentada en la reunión anual de The American Heart Association efectuada este mes.

Los dos estudios que examinaron los diferentes aspectos de depresión y de enfermedades cardiovasculares, fueron liderados por Victor Okunrintemi, M.D., M.P.H., investigador en el Baptist Health South Florida, y el colaborador Javier Valero-Elizondo, M.D., M.P.H.

“Aunque no sepamos cuál de las dos viene antes – depresión o enfermedad cardiovascular- el consenso es que la depresión es un marcador de riesgo para la enfermedad cardiovascular, por lo tanto, si usted tiene una enfermedad cardiovascular, hay una mayor posibilidad que también tenga depresión, cuando se compara con el riesgo de la población general” dice el Dr. Okunrintemi.

En un estudio, los médicos Okunrintemi, Valero-Elizondo y colegas, evaluaron la experiencia del paciente, los gastos en cuidados médicos y uso de recursos, en un grupo extenso de adultos diagnosticados con enfermedad del corazón. Se dividieron en dos grupos: aquellos que fueron diagnosticados con depresión y los que no habían sido diagnosticados con depresión. Los pacientes que no habían sido diagnosticados con depresión, fueron luego divididos en grupos de alto-y bajo-riesgo de depresión.

Los resultados revelaron que aquellos con mayor riesgo de depresión, gastaron más en general, incluyendo gastos de sus bolsillos en cuidados médicos anualmente, cuando se compararon con los pacientes de bajo riesgo.

“Otro hallazgo significativo fue que los pacientes con enfermedad cardiovascular que no se encontraban deprimidos pero que tenían un alto riesgo de poder sufrir de depresión, tenían más problemas de salud, un mayor uso de las salas de emergencia y una percepción más pobre de su estado de salud y calidad de vida, que aquellos que realmente tenían depresión” dijo el Dr. Okunrintemi. “Esto podría ser porque las personas con un alto riesgo de depresión, simplemente no han sido diagnosticadas y tratadas contra la depresión para ese momento”.

Específicamente, aquellos con alto riesgo para la depresión tenían:

  • Dos veces mayor probabilidad de ser hospitalizados y usar la sala de emergencia que aquellos con bajo riesgo.
  • Cinco veces más de probabilidad de auto- percibir una pobre condición médica y
  • Casi cuatro veces de probabilidad de no estar satisfecho con su cuidado médico y de tener una peor calidad de vida relacionada con dichos cuidados.

El Segundo estudio comparaba el uso del recurso médico y gastos de los pacientes con ataques cardiacos con y sin depresión. El Dr. Okunrintemi y sus colegas encontraron que los pacientes con ataques al Corazón diagnosticados con depresión, tenían 54 por ciento de mayor probabilidad de ser hospitalizados y 43 por ciento de mayor probabilidad de visitar la sala de emergencia, comparados con aquellos no diagnosticados con depresión.

“La depresión y el ataque al corazón generalmente coexisten, lo que ha sido asociado con peores experiencias de salud para este tipo de pacientes”, dijo. “Nosotros recomendamos una evaluación más agresiva para la depresión y visitas de seguimiento para los pacientes que han tenido ataques del corazón”.

En un estudio separado en Virginia, también llevado a cabo por The American Heart Association, investigadores estudiaron a más de 1,600 pacientes con derrames después de haber dejado el hospital. En dos oportunidades, después de tres y cinco meses de haber tenido el derrame, los investigadores encontraron que aquellos que habían sido diagnosticados con depresión antes de tener un derrame, tuvieron 56 por ciento más de probabilidad que aquellos sin depresión, de reportar “un deterioro funcional y un aumento negativo significativo en el impacto en sus vidas y salud relativas al derrame”.

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