Análisis de caso: Un plan alternativo ayuda a salvar un corazón debilitado

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Publicado

24 de September de 2020


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La situación parecía ser grave para un paciente de 67 años cuyo corazón estaba tan debilitado que no podía bombear suficiente sangre para sostener su cuerpo. Él estaba en shock cardiogénico. También sufría de estenosis aórtica, y el mal funcionamiento de su válvula cardiaca impedía aún más su circulación.

El paciente llegó al departamento de emergencia de South Miami Hospital quejándose de dolor en el pecho y falta de aire. “Parecía que estaba sufriendo un ataque cardiaco. Sin embargo, cuando lo llevamos al laboratorio de cateterismo, resultó que no estaba sufriendo un ataque cardiaco, pero sí tenía una estenosis aórtica severa”, explica el cirujano cardiotorácico Lisardo García-Covarrubias, M.D. de Miami Cardiac & Vascular Institute.

La estenosis aórtica es la rigidez de la válvula a través de la cual el corazón bombea sangre al resto del cuerpo. Cuando ya no tiene la capacidad de abrirse y cerrarse adecuadamente debido a los depósitos de calcio, esta válvula presenta el problema más común – y más serio – de los problemas de las válvulas, el cual afecta alrededor de 2.5 millones de personas.

En muchos casos, el plan de acción hubiera sido reemplazar la válvula aórtica quirúrgicamente, pero este paciente en particular, quien también tenía las arterias ocluidas, estaba demasiado débil. “Estaba demasiado enfermo para poder hacerse nada”, explica el Dr. García-Covarrubias, quien también sirve como jefe de cirugía cardiotorácica en la Facultad de Medicina Herbert Wertheim de Florida International University.

Ante un caso tan delicado y complicado como ese, los médicos de Miami Cardiac & Vascular Institute colaboraron en conjunto para desarrollar una estrategia exitosa de tratamiento. El caso es un ejemplo del pensamiento colaborativo e innovador que ha sido el sello del Instituto desde sus comienzos. El Instituto, que es conocido a nivel internacional por su pericia en los casos cardiacos complejos, ha estado en la vanguardia de la atención avanzada al liderar el diseño, el desarrollo y la implementación de nuevas técnicas.

Un plan estratégico

El hombre anteriormente había sufrido un ataque cardiaco potencialmente mortal, el cual fue tratado en otro hospital. La cicatrización que eso causó en su tejido cardiaco afectó su fracción de eyección – una medida de cuánta sangre bombea el ventrículo izquierdo con cada contracción. “Con una función cardiaca normal, la fracción de eyección debe ser de un 55 a un 60 por ciento, sin embargo, la de él estaba en un 20 por ciento. Entonces realmente su corazón no estaba bien del todo” dice el Dr. García-Covarrubias.

El primer paso fue que el cardiólogo Phillip Erwin, M.D., PhD., Director de Intervenciones Coronarias Complejas y Estructurales en South Miami Hospital, le realizara una angioplastia. Con este procedimiento mínimamente invasivo, el Dr. Erwin ensartó un balón a través de un catéter hasta llegar a la arteria coronaria derecha del paciente, donde fue inflado para empujar la placa que obstruía la arteria hacia fuera. El Dr. Erwin luego colocó un stent para respaldar a la arteria y mantener la sangre corriendo. El Dr. Erwin también realizó una valvuloplastia aórtica para ensanchar la válvula aórtica endurecida del paciente y aliviar la obstrucción para sí aliviar la obstrucción y mejorar el rendimiento cardiaco. La meta era ganar tiempo para que el hombre pudiera irse a su casa para que su corazón se fortaleciera para entonces enfocarse en el problema de la válvula.

Alrededor de una semana más tarde, el Dr. Erwin recibió una llamada telefónica de la esposa del hombre, preocupada porque su esposo no lucía bien. El Dr. Erwin les dijo que lo encontraran en el hospital donde él estaba de guardia. “Les había dado el número de mi celular personal porque estaba muy preocupado por él. Por suerte, pudieron comunicarse conmigo ese sábado en la mañana”, dice el Dr. Erwin.

La esposa del paciente lo llevó de inmediato al hospital donde sus pruebas demostraron que su fracción de eyección seguía bajando, ahora a menos de un 10 por ciento. “En ese momento no pensábamos que se iba a salvar, honestamente”, recuerda el Dr. García-Covarrubias.

Un pensamiento proactivo

Aunque se consideraba que el hombre estaba demasiado débil para el reemplazo de válvula aórtica transcatéter (TAVR por sus siglas en inglés), el equipo optó por un procedimiento híbrido, conectándolo a una máquina cardiopulmonar como alternativa de respaldo. “Típicamente no ponemos a los pacientes en la máquina de bypass cardiopulmonar para un TAVR, pero en este caso estábamos muy preocupados”, dice el Dr. García-Covarrubias.

El Dr. Erwin compara el plan a tener suministros de huracán en caso de tormenta. “Era como tener un generador listo por si se iba la luz. Teníamos los tubos conectados y la máquina cardiopulmonar lista en caso de que fuera necesitada”, dice él. “El plan es muy poco común”.

Durante el procedimiento mínimamente invasivo de TAVR, se inserta una nueva válvula a través de una arteria en la ingle, por medio de un catéter. Al llegar al corazón, la válvula es desplegada en el lugar de la antigua válvula enferma sin tener que abrir el pecho. Originalmente diseñado como una intervención de último recurso para los pacientes más enfermos y frágiles, el procedimiento de TAVR fue expandido por la FDA el año pasado para los pacientes de bajo riesgo debido al potencial para evitar la cirugía de corazón abierto. TAVR es ofrecido en Baptist Hospital, Bethesda Hospital East y Boca Raton Regional Hospital, y en South Miami Hospital.

A pesar del estado debilitado del paciente, el procedimiento de TAVR fue todo un éxito e inmediatamente duplicó la función cardiaca del paciente. “Cuando llegó, no sabíamos si podría sobrevivir, salió caminando él solo del hospital una semana después del procedimiento final”, dice el Dr. Erwin, quien fundó el programa de TAVR de South Miami Hospital.

El poder del trabajo en equipo

Basado en sus pasados éxitos, los médicos del Instituto enfrentan estos casos amplificando la experiencia de sus colegas. “Este fue un esfuerzo muy colaborativo”, dice el Dr. Erwin. “Este paciente hubiera sido considerado demasiado enfermo para el TAVR. Sin embargo, no quisimos vencernos – queríamos darle una oportunidad de luchar. Queríamos ofrecerle todo lo que podíamos”.

El Dr. García-Covarrubias está de acuerdo. “Este verdaderamente fue un trabajo de equipo”.

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