5 Mitos que acerca del azúcar que pueden sorprenderle

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Publicado

6 de diciembre de 2017


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Cuando usted era un niño chiquito, su mamá probablemente le advirtió que el azúcar podía “podrirle los dientes”, pero con una buena cepillada de dientes y un chequeo por el dentista, su temor al azúcar se daba por terminado.

Mientras que el azúcar aún contribuye a las caries dentales, nuestro temor al azúcar como adultos ha evolucionado desde el miedo los huecos en los dientes, a las visiones de ropa apretada, números crecientes en la pesa y numerosos riesgos de salud. Sin embargo, en un esfuerzo por mantener nuestro consumo de azúcar bajo control, podemos estar contribuyendo a otros riesgos de salud.

Natacha Borrajo, una dietista registrada con Baptist Health Primary Care analiza los 5 mitos principales acerca del consumo del azúcar y explica que lo que pensamos que sabemos acerca del azúcar puede no estar basado en evidencias científicas.

Mito #1 – El azúcar es adictivo

Los investigadores han estado estudiando los efectos del azúcar en nuestros cuerpos por décadas. Sin embargo, tan recientemente como noviembre del 2016, los científicos en Europa encontraron muy poca evidencia científica que señalara que el azúcar es una sustancia adictiva.

Borrajo dice que el cuerpo humano experimenta una necesitad “primordial” por el azúcar, ya que el cuerpo lo utiliza como combustible. Por supuesto, señala ella, el tipo de azúcar que alimenta al cuerpo es la glucosa, fabricada por nuestras células y derivada de los alimentos que consumimos, especialmente los carbohidratos. “Estamos programados a querer combustible para nuestros cuerpos para así evitar el hambre, como enfrentaban nuestros antepasados cuando los suministros estaban escasos”, dijo ella. Hoy en día, eso significa que, si tenemos un consumo más alto de carbohidratos, nuestros cuerpos querrán más y más.

“Nuestros cerebros en especial, funcionan con la glucosa”, dijo ella. “Por eso los receptores allá arriba se encienden cuando consumimos azúcar en preparación para el combustible adicional”. Pero a diferencia de cómo el cuerpo reacciona a las sustancias controladas, los síntomas de abstinencia debido a la falta de azúcar no han sido documentados. Además, un estudio publicado en el 2017 en la revista Appetite, concluyó que existe poca evidencia que indica que los alimentos azucarados pueden conducir a la dependencia alimenticia.

Mito #2 – Todo el azúcar es malo

“Todos los azúcares son azúcares”, admitió Borrajo. “Todos tienen el mismo efecto en nuestros cuerpos”. Sin embargo, ella hace una distinción entre el azúcar refinado y el azúcar natural.

“Los azúcares refinados como el azúcar blanco y el azúcar moreno que le añadimos a los productos horneados, son solamente azúcar”, dijo ella. “Ha sido procesado y despojado de otros nutrientes importantes”. El azúcar crudo es menos procesado, así como también lo son los endulzantes naturales tales como la miel, y por lo tanto les ofrecen a nuestros cuerpos algunos nutrientes además del azúcar. Por eso estos, dice Borrajo, son mejores opciones para endulzar.

Pero los tipos de azúcares menos problemáticos son aquellos que se encuentran naturalmente en las frutas enteras, la leche y en los carbohidratos complejos. “Estos azúcares naturales están repletos de vitaminas, minerales y fibra que nuestros cuerpos pueden usar para ayudar con otras funciones corporales”, dijo Borrajo.

Ella aconseja no eliminar las frutas, los productos lácteos y los carbohidratos complejos como una manera de perder peso, a no ser que se lo haya indicado un dietista o un médico para manejar una condición de salud.

Mito #3 – El azúcar pone a los niños hiperactivos

¿Quién no recuerda a los padres diciendo que no iban a permitir los dulces o el postre o las sodas porque causaban hiperactividad? Borrajo dice que la ciencia que apoya estas afirmaciones hasta ahora ha sido inconclusa.

Algunos estudios han demostrado que el azúcar causa que algunas personas – tanto adultos como niños – entren en un estado hipoglucémico, produciendo demasiada insulina y causando que el cuerpo libere adrenalina y otras hormonas para llevarlo de nuevo a su estado normal. Esto también explica el “bajón de azúcar” subsecuente a medida que los niveles de azúcar en la sangre vuelven a lo normal.

Para evitar estas altas y bajas, Borrajo recomienda seguir las Directrices Dietéticas 2015-2020 y limitar su consumo de azúcar añadido a menos de un 10 por ciento de las calorías consumidas diariamente.

Mito #4 – Consumir demasiado azúcar causa diabetes

“El azúcar no causa la diabetes directamente”, dijo Borrajo. “Sin embargo, cuando se consumen calorías adicionales, las cuales pueden venir del azúcar, y estas no se queman, pueden ser almacenadas como grasa”. Esa acumulación de grasa, dice ella, contribuye a la obesidad, la cual es un factor de riesgo para el desarrollo de la diabetes tipo 2.

“La genética y el estilo de vida son dos de los predictores principales para la diabetes”, dijo ella. “Si usted tiene una predisposición genética para la diabetes, o tiene un estilo de vida poco saludable, incluyendo el sobrepeso, no hacer ejercicios o fumar, sus probabilidades de desarrollar diabetes aumentan. Para sus pacientes quienes caen dentro de una de estas categorías de más riesgo, ella recomienda un régimen saludable de ejercicios y dieta, incluyendo limitar los azúcares refinados.

Mito #5 – Los endulzantes artificiales son mejores que el azúcar

“Nosotros recomendamos azúcar natural, en vez de endulzantes artificiales”, dijo Borrajo.

Eso es debido a que los endulzantes artificiales a menudo contienen químicos tales como sacarina o aspartame, los cuales han sido estudiados por años por sus efectos en el cuerpo. Algunos estudios han sido conducidos para ver si estas sustancias pueden ser adictivas, pueden alterar los sabores para hacer que los alimentos menos dulces sean indeseables, aumenten la inflamación en el cuerpo como ha sido reportado por la Arthritis Foundation, y causen cambios en nuestros tractos digestivos, impactando algunas bacterias beneficiosas.

Mientras que la evidencia científica acerca de los efectos de estos endulzantes artificiales es algo limitada, Borrajo ofrece estas palabras de consejo por parte del autor Michael Pollan de la Universidad de Berkely: “Si es una planta, cómalo; si fue hecho en una planta no lo coma”.

En general, Borrajo reitera que limitar los azúcares refinados añadidos en nuestras dietas es una práctica saludable. Sin embargo, ella advierte que no se conviertan en víctimas del consejo general de evitar los azúcares naturales, como los que se encuentran en las frutas, los vegetales y los carbohidratos complejos, tales como los granos enteros. Al hacer esto, usted deprava a su cuerpo de sus fuentes naturales de combustible y de otros nutrientes saludables. Usted inclusive puede terminar reemplazándolo con azúcares refinados o con endulzantes artificiales.

“El azúcar no es necesariamente algo malo”, dijo ella. “Solo debemos estar al tanto de cuánto consumimos para que no se nos pase la mano”.

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